
Foto: Gerardo Iratchet/Tendencia de Noticias
La disertación de Mariana Schoua, CEO de Aconcagua Energía Generación y Presidenta de AmCham Argentina, en la jornada de Liderando Futuro organizada por UNAJE, desarrollada en el Hotel Sheraton de Tucumán ante más de 600 líderes, planteó una visión estratégica sobre el potencial productivo del país y los desafíos estructurales que enfrenta el sector privado. La idea central de su exposición radicó en que, si bien Argentina posee una oportunidad histórica basada en sus vastos recursos naturales y talento humano, el desarrollo real solo será posible si existe un cambio cultural en el empresariado orientado a la competitividad y una articulación estatal que garantice seguridad jurídica y estabilidad macroeconómica. Schoua enfatizó que las grandes inversiones en sectores como la energía y la minería deben derramar en toda la cadena de valor, permitiendo que incluso las pequeñas empresas se profesionalicen para alcanzar estándares internacionales.
Para Schoua, el país cuenta con los elementos básicos, pero advirtió que “con eso solamente no logramos el desarrollo. Necesitamos que todos esos recursos se traduzcan en inversiones que a su vez nos puedan llevar al bienestar de todas las personas”. En este sentido, repartió responsabilidades: el Estado Nacional debe proveer “condiciones de estabilidad, de reglas claras, de estabilidad macroeconómica, de seguridad jurídica”, mientras que las provincias deben enfocarse en infraestructura, conectividad y capacitación.
Schoua, con más de 30 años de trayectoria en el sector energético, es una referente ineludible en temas de inversión y desarrollo productivo, participando activamente como speaker en foros nacionales e internacionales de alto nivel.
Un eje central de su charla fue la necesidad de que los empresarios salgan de una zona de confort impuesta por años de aislamiento. Según expresó, “para ser competitivos necesitamos como empresarios enfocarnos en la eficiencia, en la innovación, en volver a pensar. Yo creo que esto es un cambio cultural. Hace mucho tiempo que los empresarios no estamos pensando en competir”. Atribuyó esta situación a que históricamente la Argentina no tuvo la apertura económica necesaria para competir con otros países, lo que hoy obliga a las organizaciones a reconvertirse y buscar una visión estratégica distinta.

Como líder empresarial, Schoua promueve el liderazgo consciente y es miembro de Voces Vitales, donde impulsa el desarrollo del liderazgo femenino y equipos diversos. Su experiencia le permite afirmar que la ventaja competitiva hoy no depende solo del capital, sino de las personas.
Respecto a los motores de la economía, como la minería, la energía, la agroindustria y la biotecnología, Schoua destacó que se trata de inversiones de largo plazo y multimillonarias que requieren mucho talento. Remarcó que “nadie es demasiado chiquito” para participar, ya que estas grandes inversiones necesitan proveedores que se desarrollen bajo estándares internacionales. Al respecto, puso como ejemplo su propia experiencia en el sector eléctrico: “durante muchos años la generación eléctrica no fue un sector competitivo... esto cambió desde el año pasado, que los generadores tenemos que competir para vender directamente nuestra energía a los usuarios finales. Eso nos obliga a innovar, a idear nuevos productos y servicios, a pensar nuevas formas de dar ese servicio”.
Desde su rol en AmCham (la Cámara de Comercio de Estados Unidos en Argentina), que nuclea a 700 empresas de todos los tamaños y sectores, Schoua impulsa el objetivo de que las inversiones logren un desarrollo regional y social que culmine en el bienestar de la sociedad.
Organizaciones orientadas a las personas y continuidad del modelo
Finalmente, Schoua hizo un fuerte llamado a construir empresas orientadas a las personas, asegurando que “cuando las personas están motivadas, tienen un objetivo compartido, ahí es donde la magia se produce”. Explicó que la diversidad y la inclusión no son solo valores éticos, sino herramientas de productividad para resolver problemas complejos mediante distintas perspectivas.
Para cerrar, subrayó que el éxito de esta transformación depende de la articulación y la estabilidad: “Necesitamos entre el sector privado, el sector público, la sociedad en general... trabajar en pos de un objetivo compartido que trascienda a los gobiernos. Necesitamos continuidad en un modelo porque cuando pensamos en inversiones... necesitan continuidad de un modelo y esa continuidad no la podemos lograr sin trascender gobiernos”. De esta manera, instó a establecer políticas de Estado que conviertan los recursos naturales en un desarrollo sostenible para todo el territorio federal.